Llevo años ocupándome de la pregunta de cómo aprenden realmente las personas: no según el plan de estudios, sino según las reglas que realmente marca nuestro cerebro. Pocas personas han respondido a esta pregunta en el ámbito germanohablante de forma tan coherente y tan práctica como Vera F. Birkenbihl. Murió en 2011, pero sus conferencias se ven hoy, casi quince años después, con más frecuencia que en vida. No es casualidad. Se debe a que los problemas que ella describió —memorizar sin comprender, una escuela que actúa contra el cerebro en lugar de con él, el miedo como freno del aprendizaje— son hoy mayores que nunca. Por eso quiero mostrar aquí con detalle quién fue, qué desarrolló, por qué me interpela personalmente como padre y como entrenador infantil de Hap-Ki-Do, y dónde se puede profundizar.
¿Quién fue Vera F. Birkenbihl?
Vera Felicitas Birkenbihl nació el 26 de abril de 1946 en Múnich y murió el 3 de diciembre de 2011 en Osterholz-Scharmbeck a causa de una embolia pulmonar, tras una operación por un cáncer de esófago ese mismo año. Su camino fue de todo menos rectilíneo: abandonó el instituto (Gymnasium) por conflictos familiares y más tarde estudió psicología y periodismo. A partir de 1969 desarrolló sus propias técnicas de aprendizaje, impartió sus primeras conferencias y seminarios en Estados Unidos desde 1970 y regresó a Alemania en 1972, donde trabajó como formadora independiente y autora de libros de no ficción. En 1973 fundó su propio instituto para el trabajo compatible con el cerebro y, más tarde, su propia editorial. Hacia el año 2000 ya había vendido más de dos millones de libros, y aún diez años después de su muerte sus obras seguían vendiéndose en Alemania por miles cada mes. En 2008 fue incorporada al Hall of Fame de la German Speakers Association, y en 2010 recibió el Coaching Award por sus méritos y logros especiales.
El concepto: aprendizaje compatible con el cerebro
El término indisociable de Birkenbihl es «gehirngerecht» (en alemán) —su propia traducción del concepto inglés «brain-friendly», algo así como «compatible con el cerebro» o «acorde al cerebro». La idea de fondo es sencilla pero radical: los métodos clásicos de escuela y de aprendizaje suelen actuar en contra del funcionamiento natural del cerebro en lugar de a favor de él. Según su convicción, quien trabaja en cambio con asociaciones visuales, el ritmo de repetición adecuado y el uso consciente de ambos hemisferios cerebrales puede rendir muchas veces más de lo que permite el estudio memorístico clásico. Su «modelo de potencial» parte de la idea de que en cada persona duermen muchas más capacidades de las que la educación convencional saca a la luz. Esta postura nunca fue solo teoría: ella la tradujo en herramientas muy concretas y de aplicación inmediata.
El método Birkenbihl para aprender idiomas
Una de sus herramientas prácticas más conocidas es su método para aprender idiomas, que hasta hoy se sigue vendiendo en libros, CD y cursos online (su obra de referencia, Sprachenlernen leichtgemacht! —algo así como «Aprender idiomas de forma fácil»— había alcanzado ya en 2022 su 41.ª edición). Se basa en cuatro pasos: primero, decodificar un texto mediante una traducción palabra por palabra; después, escuchar activamente con una traducción paralela palabra por palabra; a continuación, escuchar de forma pasiva en la vida cotidiana —por ejemplo, mientras se conduce o se hacen tareas domésticas—; y solo al final, hablar, leer y escribir de forma activa. La diferencia decisiva respecto a la enseñanza escolar: las reglas gramaticales no se memorizan de antemano, sino que el cerebro reconoce las estructuras por sí mismo, igual que hace con la lengua materna.
Herramientas de pensamiento: ABC-Liste, KaWa y KaGa
Además del aprendizaje de idiomas, Birkenbihl popularizó una serie de herramientas de creatividad y pensamiento que van mucho más allá de este ámbito. La ABC-Liste es quizás su herramienta más conocida: se escribe el alfabeto en columna y, para cada letra, se busca de forma espontánea un término relacionado con un tema determinado —un método sencillo pero sorprendentemente eficaz para romper el pensamiento estancado y hacer visible el conocimiento inconsciente. A partir de ahí desarrolló el KaWa (Kreatives Assoziatives Wortspiel, «juego de palabras asociativo creativo») y el KaGa (Kreatives Assoziatives Gedankenspiel, «juego de pensamiento asociativo creativo») —ambas técnicas para visualizar de forma estructurada el conocimiento y los sentimientos en torno a un concepto, sin necesidad de conocer previamente las reglas clásicas de los mapas mentales. Ella llamó a su enfoque lúdico de adquisición de conocimiento «non-learning learning strategies» («estrategias de aprendizaje que no parecen aprendizaje») —un aprendizaje que no parece aprendizaje, y que precisamente por eso se queda grabado.
Por qué esto es hoy tan importante
Vivimos en una época en la que niños y adultos por igual se enfrentan a una avalancha de información que no existía de esta forma durante los años de mayor actividad de Birkenbihl. La inteligencia artificial responde en segundos lo que antes exigía horas de búsqueda en libros, y precisamente por eso la capacidad de pensar, conectar y comprender con el propio cerebro se vuelve más importante, no menos. La simple memorización de datos pierde valor, porque los datos se pueden consultar en cualquier lugar. Lo que cuenta es la comprensión, la capacidad de transferencia y la habilidad de situar por uno mismo lo nuevo, exactamente aquello que representan desde hace décadas los métodos de Birkenbihl. Como padre de dos hijas, lo vivo de cerca: la escuela sigue transmitiendo mucho a través de la memorización y la presión, mientras que la comprensión real y el disfrute de aprender a menudo quedan en segundo plano. Como entrenador infantil de Hap-Ki-Do veo además cada día lo mucho más fácil que resulta para los niños retener secuencias de movimiento cuando se transmiten mediante imágenes, repetición en el ritmo adecuado y emociones positivas, en lugar de mediante la pura repetición mecánica —exactamente el principio que Birkenbihl describió para el aprendizaje mental. También para las empresas y los empresarios, que deben comprender constantemente nuevas tecnologías, mercados y herramientas, el aprendizaje compatible con el cerebro no es un complemento agradable, sino una necesidad para no quedarse atrás en una economía que cambia a toda velocidad.
Su legado: compartido libremente y de forma consciente
Un aspecto que me impresiona especialmente es cómo gestionó Birkenbihl su propia obra. Ya en vida permitió expresamente que las grabaciones de sus conferencias se compartieran libremente —un legado consciente para las generaciones futuras, mucho antes de que la «educación abierta» se convirtiera en un concepto habitual. Precisamente por eso circulan hoy en día, de forma gratuita en internet, cientos de sus conferencias, y precisamente por eso año tras año la descubren nuevas personas que nunca asistieron en persona a ninguno de sus seminarios. Tras su muerte, entre otros, formadoras y formadores certificados personalmente por ella se han encargado de que sus contenidos sigan siendo accesibles de forma gratuita y de que su trabajo continúe a través de seminarios y programas de certificación.
Una valoración honesta
Con todo mi entusiasmo, la exhaustividad exige también una valoración crítica que no quiero ocultar a mis lectoras y lectores. Birkenbihl no fue solo una investigadora del aprendizaje: en sus últimos años también defendió temas de numerología y esoterismo pragmático, así como algunas tesis concretas —por ejemplo, sobre las diferencias de género en la enseñanza o sobre una posible relación entre la física cuántica y los fenómenos paranormales— que fueron en parte claramente criticadas por especialistas e instituciones educativas, entre otras razones por la falta de evidencia científica. Me parece importante abordarlo abiertamente en lugar de idealizarla de forma acrítica. Al mismo tiempo, esto no cambia el hecho de que su obra central sobre el aprendizaje compatible con el cerebro ha sido y sigue siendo práctica, comprensible y notablemente eficaz para millones de personas, y es precisamente a eso a lo que me refiero cuando hablo de ella.
Dónde profundizar
Quien quiera formarse su propia opinión encontrará un buen resumen basado en hechos en el artículo de Wikipedia sobre Vera F. Birkenbihl: https://de.wikipedia.org/wiki/Vera_F._Birkenbihl
Toda su obra, incluidos numerosos vídeos, ABC-Liste y conferencias de acceso gratuito, está reunida en la página homenaje birkenbihl.com: https://www.birkenbihl.com
En birkenbihl-uni.ch se encuentra una página conmemorativa, continuada por una formadora y un formador certificados personalmente por ella, con contenidos originales gratuitos, materiales de formación y cursos: https://birkenbihl-uni.ch
Y quien desee adquirir sus libros, audiolibros y cursos de idiomas originales los encontrará en Klarsicht Verlag, en Hamburgo, que sigue publicando su obra hasta hoy: https://www.klarsicht-verlag.de
Mi conclusión personal
Vera F. Birkenbihl me enseñó que aprender no tiene por qué ser una lucha contra el propio cerebro, sino que puede ser una colaboración con él: como empresario que debe entender constantemente cosas nuevas, como autor que escribe sobre la educación moderna, y como padre que quiere hacer fuertes a sus hijos para un futuro incierto. En un mundo que cambia más deprisa que nunca por la digitalización y la inteligencia artificial, su mensaje central está más vigente que nunca: dejar de memorizar y empezar a comprender mejor. De esto mismo trata también mi libro «El arte de educar en el caos» —la obra de Birkenbihl fue para mí una de las fuentes de inspiración más importantes.